26 de febrero de 2012

Carta Abierta a los Obispos del NOA


Tribunal del Juicio Ético Popular a las Transnacionales

Audiencia NOA – Tucumán- 2011

Godoy Cruz 3108 – 4400 Salta





Carta Abierta

A los Sres. Obispos del NOA

Reunión en Santa María de Catamarca
27 de febrero al 1º de marzo de 2012
25 de febrero del 2012



Ante todo, Sres. Obispos, nos presentamos: somos los miembros del Tribunal del Juicio Ético Popular a las transnacionales que operan en nuestro país, Audiencia NOA, celebrado los días 23, 24 y 25 de setiembre del 2011 en S. M. de Tucumán y participamos de la instancia final (Buenos Aires 28, 29 y 30 de octubre del mismo año), a saber: Sra. Mirta Acuña de Baravalle, Madres de Plaza de Mayo, Línea Fundadora; Dra. Luz María Díaz, de Médicos del Mundo –Oficina Córdoba–; Prof. Dr. phil. Carlos María Pagano Fernández, de la Universidad Nacional de Salta y de la Universidad Católica de Salta y Eva Gamboa, del Observatorio contra la Discriminación y el Racismo de las Mujeres y de los Pueblos Indígenas. El Dr. Eduardo Rosenzwaig, de la Universidad Nacional de Tucumán y también miembro del Tribunal, falleció en octubre pasado. Para su conocimiento, les adjuntamos copia de la Sentencia NOA. También les adjuntamos la Carta Abierta de este Tribunal a la Sra. Gobernadora de Catamarca (12.02.12) y copia de la reciente Resolución del Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario (10/16.02.12, http://www.agenciawalsh.org/aw/index.php?option=com_content&view=article&id=8020:-la-educacion-donde-debe-estar&catid=105:mineria&Itemid=133).



A la vista los hechos presentados en la mencionada Audiencia NOA, se ha comprobado el estado ético de delito de lesa humanidad y delito de lesa naturaleza por parte de las empresas que ocasionan ingentes daños por sus modus operandi y también y, sobre todo, por parte de los gobiernos nacional y provinciales que las autorizan; pero, además, de aquéllos que, personal o colectivamente, por acción u omisión los favorecen. La lucha de los pueblos de Famatina, de Andalgalá, de Tinogasta, de Belén, de Santa María, para mencionar sólo algunos casos, tiene el mismo sentido que el de una epopeya de reconquista de un territorio y de unos gobiernos colonizados.



El emblemático corte selectivo a una megaminera en el Bº Alto Carrizal, en Famatina y los hechos derivados de ello, la firme resistencia de los vecinos de Tinogasta, alterada por la violenta represión por parte de la Policía de la Provincia de Catamarca el pasado día 10 del corriente mes contra sus propios conciudadanos, la persecución a vecinos y vecinas de Cafayate que informaban sobre los daños mineros, dejar actuar impunemente a patotas parapoliciales armadas relacionadas con proveedores mineros que en Andalgalá impidieron ingresar a la ciudad a periodistas y otras personas, como abogados del Servicio Paz y Justicia, etc., nos mueven a dirigirnos a Uds.

Queremos expresarles que ya no se puede ocultar el desarrollo de una verdadera Dictadura de las Mineras Extrajeras en el NOA y en toda la República Argentina y ante la cual, día a día, parecen manifestarse los gobiernos provinciales y nacional ejecutores de una Obediencia Debida tan puntual y perniciosa, que no podrá menos que tenerse por un sabotaje de alianza de poderosos con los de afuera para la ruina de los propios, como definió el Pbro. Dr. Juan Ramón Sepich (Del hombre y su convivencia, Cuadernos de Dinámica Social, Editorial de Autores, Buenos Aires, 1953, p. 24). En ese contexto de evidente control por parte de esas poderosas empresas, nuestros gobiernos no pueden ofrecer garantías para su propio pueblo, pues, para tales gobiernos, “lo extraño es más entrañable que lo entrañable propio”, expresa el mismo sacerdote filósofo Sepich (op. cit.).

La decisión popular busca resguardar el territorio de las consecuencias irreparables que, en el mundo y a lo largo de toda Latinoamérica, supone la minería a cielo abierto, como el caso argentino emblemático de Bajo La Alumbrera. Sabe el pueblo lo que significa para el presente y el futuro de la vida en la zona: contaminación, liquidación del agua, fuente de vida y otras graves consecuencias negativas, entre ellas, de salud y sociales, todas la cuales seguramente Uds. no desconocen y que pertenecen a ese tipo de actividad, por lo que no creemos necesario detallarlo acá.

El objeto de la presente es reafirmar lo que descontamos también conocen los Sres. Obispos: la dimensión ética del conflicto. El pueblo debidamente informado, al cual sus gobiernos deben proteger, NO concede licencia social a la minería a cielo abierto. Reducciones a parámetros legales ambiguos, como los de la ley antiterrorista, sancionada hace poco, no podrán ocultar esta realidad, aún cuando indebidamente se criminalice los movimientos populares en defensa de la vida. Por ello, es obligación ética de quienes ejercen el poder ajustarse a tal decisión.

Por la gravitación de los pastores religiosos en la sociedad, queremos instarles a una abierta, clara y eficaz toma de postura pública junto al pueblo que lucha por sus ámbitos vitales y por sus derechos vulnerados por empresas mineras y otras megaextractivas, como las del agronegocio, por ejemplo. Se precisa una decidida condena episcopal en el NOA a la coalición entre las mineras extranjeras y los gobiernos provinciales, cohesionados por políticas de estado de la Nación, puesto que está en juego el agua, la vida, el aire y la tierra y todo lo que de ello depende. Probadamente, no existen razones ni realidades positivas que justifiquen el sacrificio medioambiental y humano, social y productivo supuesto por este tipo de explotaciones, salvo aquellas argucias inaceptables que provienen de la cooptación de voluntades a todo nivel por megaempresarios y gobiernos asociados.

Se conoce internacionalmente la firme denuncia de parte de diversos obispos latinoamericanos de tal tipo de expoliaciones ecogenocidas, ya que toda “Nuestra América” padece este neocolonialismo revestido con la piel de oveja del progreso. Es el caso, por ejemplo, de Mons. Luis Infanti de la Mora, osm, Obispo de Aysén, en la Patagonia chilena el cual, en su Carta Pastoral Danos hoy el agua de cada día. 2009, Cayhaique, no temió aludir a las “tecnologías de muerte” (pgs. 48; 27ss; 36; 45) o de afirmar que “Chile es un país vendido a los poderes económicos” (http://www.defensadelcobre.cl/?q=node/801); o el caso de Mons. Alvaro Ramazzini, obispo de San Marcos, Guatemala, que decididamente las rechaza (http://www.rnw.nl/espanol/video/obispo-ramazzini-pedir-reforma-agraria-en-guatemala-no-es-comunismo).

Nuestro NOA espera similar actitud de parte de sus Sres. Obispos así como de todas sus fuerzas vivas, profesionales, intelectuales, artísticas y productivas, y la valiente determinación de apoyar y unirse a las gestas libertarias, optando por su pueblo y su Madre Tierra.

Con el respeto condigno a su investidura, saludamos a los Sres. Obispos muy atentamente,







         Mirta Acuña de Baravalle,                            

Madres de Plaza de Mayo, Línea Fundadora   

                                                                                    
Dra. Luz María Díaz

              Médicos del Mundo Argentina – Oficina Córdoba



        Prof. Dr. phil. Carlos María Pagano Fernández     

                   Univ. Nacional de Salta – Univ. Católica de Salta                         



                                                                  Eva Gamboa

                                                        Observatorio contra la Discriminación                                                                            y el Racismo de las Mujeres y de los Pueblos Indígenas








1 comentario:

  1. Adherimos a la Carta abierta de los Obispos
    sara Torres
    CATWLAC-Argentina

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